¿Sabias que las esponjas para lavar los platos albergan una de las mayores fuentes de bacterias?


 Todas las personas tiene en su casa al menos una esponja para lavar trastes, el baño, lavar el coche e incluso a nuestra mascota. Cuando vemos una esponja rápidamente lo asociamos a la limpieza, aunque te queremos decir que es todo lo contrario. Así es, todo lo contrario. El ser utilizada la esponja constantemente para quitar residuos de comida tanto de platos, vasos y cubiertos, algunos de esos restos se quedan en la esponja. 

A esto le asociamos la humedad que se queda en la esponja y resulta un ambiente favorable para que las bacterias se reproduzcan. Todos comentemos el error de dejar la esponja húmeda, no dejamos que se seque cuando la volvemos a utilizar. Esto aumenta el riesgo para nuestra salud. Cantidad inimaginables de bacterias pueden crecer en una esponjita de lavar trastes. 

Escherichia Coli, Staphylococcus aureus, Salmonella entre otras bacterias son las que se pueden reproducir en un esponja. Te sugerimos lavar muy bien la esponja, desafectarla y dejar que se seque toda la noche o incluso, tener una de respaldo en lo que se seca la primera. 

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